Aumento del presupuesto universitario
Uno de los factores que más desmoviliza a los estudiantes es la falta de resultados concretos de la acción política. Existe un desfasaje entre las nuevas realidades sociales, la vida de los estudiantes y las formas de protesta y movilización propuestas por las distintas corrientes para la mejora de las condiciones presupuestarias. Nosotros creemos que nuestra comunidad académica debe buscar maneras más inclusivas, directas e imaginativas de canalizar el reclamo por el presupuesto.
En primer lugar, debemos organizar, junto con los demás claustros, una estrategia de cooptación y presión a los diputados y senadores que aprueban el presupuesto nacional, para reclamarles el aumento de las asignaciones a la educación superior. Por otra parte, la facultad y los representantes deberían mantener informados a los estudiantes sobre todas las decisiones de orden presupuestario que tomen tanto el Consejo Interuniversitario Nacional (que pide el presupuesto al congreso) como el Consejo Superior de la UBA, y asegurar mecanismos de transparencia para la distribución del presupuesto al interior de la Universidad y de nuestra Facultad.
Elección directa de los directores de carrera
Las decisiones de los directores de las carreras afectan nuestras vidas diarias en la facultad. Se encargan de realizar los pedidos de aulas, determinar el temario de las Juntas Departamentales, organizar la distribución de rentas docentes, y muchas otras cuestiones que afectan nuestra cursada. Por eso, la elección de director es un asunto político que debería ser determinado mediante la participación equitativa y directa de los tres claustros.
Nosotros proponemos aplicar un sistema similar al utilizado en la Facultad de Ciencias Sociales, donde se realizan elecciones generales de cada claustro de los distintos candidatos a director, siendo elegido quien obtenga un mayor promedio de porcentajes de las tres votaciones. Nos parece que puede utilizarse este sistema tanto por reflejar un consenso entre los distintos claustros como porque, al existir ya un precedente, es más probable que pueda ser refrendado por el Consejo Superior.
Presupuesto participativo en Puán
Muchas veces se supone que las discusiones acerca del presupuesto se terminan en el reclamo al gobierno por un aumento de las partidas asignadas a las universidades. Sin embargo, una verdadera democratización del debate implica poner en debate también la manera en que distribuimos los recursos al interior de nuestra facultad. Hoy en día, la comunidad de estudiantes no participa de las decisiones acerca de la manera en que se reparte la torta en filo, sino que queda en manos de las diversas roscas entre sectores políticos y carreras al interior del Consejo Directivo.
Nosotros vamos a exigir que, a fin de cada año, el decanato presente un informe acerca de la distribución de los recursos y la ejecución de gastos, y que haga partícipe a las distintas Juntas Departamentales de las discusiones que se lleven a cabo en el marco del Consejo Superior sobre las asignaciones presupuestarias. Vamos a demandar también de la gestión que informe a la comunidad académica por todos los medios a su alcance de estos procesos.
Cursada especial por maternidad, paternidad y salud
Resulta tristemente irónico que en nuestra facultad se preste tan poca atención a la diversidad de experiencias de vida y la diversidad de necesidades que pueden tener los sujetos que en ella se educan. Nuestros reglamentos de cursada sólo contemplan un alumno cuya única vida pasa por su cursada, un “joven” que no forma familia, no se enferma, no existe más allá de las paredes de la institución. Aún cuando mucho hemos hablado de la necesidad de un Jardín Maternal en la facultad, nada se dijo sobre las presiones que las condiciones normales de cursada pueden implicar sobre los nuevos padres. Más aún, nunca hemos hablado sobre el derecho a continuar una cursada normal del estudiante que sufre una enfermedad prolongada o debilitante.
Nosotros queremos partir del ejemplo del Centro de Estudiantes de Psicología, que propuso un régimen de cursada y evaluación especial para estudiantes embarazadas y nuevas madres, haciendolo extensivo también a los nuevos padres, y pensando un sistema similar para los estudiantes con enfermedades. Este sistema debe buscar también asegurar la atención básica de salud de los estudiantes.
Desarrollo profesional y extensión universitaria
La extensión universitaria ha sido siempre uno de los temas más difusos de la Reforma Universitaria ¿de qué manera pensamos que debe darse ese vínculo que consideramos vital entre una universidad pública y la comunidad que le da sentido y la sostiene? La definición de esta cuestión es una de las respuestas más importantes que debemos darnos como institución, y es buena parte de la respuesta a nuestra pregunta por el por qué de la facultad. Los modelos que ofrece nuestra Universidad son de los más diversos, desde enfoques limitados que no van más allá del repertorio de un centro cultural, aquellos que hacen especial énfasis en la participación especializada de la facultad en los debates públicos, o aquellos que buscan dar una respuesta estratégica a las necesidades básicas de la población.
Nosotros consideramos que nuestra política de extensión debe estar dirigida a canalizar las múltiples iniciativas y potencialidades de nuestra comunidad académica, fortaleciendo el sector público en tanto lo creemos responsable del bienestar de los ciudadanos, y teniendo una voz activa y una mirada crítica y diversa dentro de los debates nacionales. Para esto creemos que es necesario que la Secretaría de Extensión realice convocatorias abiertas de proyectos para grupos de estudiantes e interclaustros, difundiendo y estimulando la iniciativa independiente de toda la comunidad de la facultad, y buscando el apoyo material y social para que se concreten exitosamente. De esta manera también beneficiamos el acceso de todos los estudiantes a la práctica profesional de nuestras disciplinas y ampliamos nuestras expectativas de desarrollo en campos hoy muy limitados, fuera de la docencia o la investigación.
Atribuciones resolutivas a las Juntas
La existencia de las Juntas Departamentales como meros órganos consultivos, trae aparejada una serie de inconvenientes que dificultan una buena administración de los aspectos académicos propios de cada carrera. El hecho, cuya repetición ya es lamentablemente una costumbre, de que el Consejo Directivo no atienda o incluso contradiga los pedidos o decisiones de las Juntas, conllevan una desconexión entre los ámbitos más cercanos a los estudiantes y docentes, como lo son las Juntas, y el ámbito de toma de decisiones reales, que es el Consejo Directivo.
Creemos que las especificidades de cada carrera, desplegadas en el labor diario de las Juntas, debe poder manifestarse en el Consejo Directivo a través de consejeros que, en cada claustro, atiendan a los representantes de Juntas en lo que concierne a las decisiones específicas de éstas. Se debe preservar la legitimidad de origen y de ejercicio de sus representantes, tan electos por los tres claustros como los consejeros, pero más cercanos al día a día de cada claustro. Es por esto que proponemos reformar el estatuto de las Juntas, a fin de que el Consejo Directivo les ceda parte de sus atribuciones, en especial las referidas a cuestiones propias y específicas de cada carrera.